Experiencias literarias con Mirley Avalis: La poetisa del sur santafesino

Mirley Avalis. Alas de Gaviota Nº 1, p. 20

por Elián Javier Camps

Las reuniones siempre eran acompañadas por el esplendor dorado de la tarde, el color azul siempre estuvo presente en las vestimentas de Mirley Avalis. En todos los encuentros que con ella compartí, admiré que estaba vestida en concordancia con la belleza estelar  de su escritura. Durante aquel año 2007,   asistí al taller literario municipal que dictaba, casualmente fue el último de esa índole en la biblioteca del municipio de Venado Tuerto. Pero luego, como buena hierba  que crece en fértil terreno,  el contacto siguió, ya que comencé a visitarla en su casa, ubicada en la calle Sarmiento cerca del puente, lugar que le gustaba, porque decía que allí se juntaban los jóvenes que apreciaba tanto.

En su hogar, durante unos años, continuó dictando cursos de literatura y seguí frecuentándola para abordar alguna consigna que me sugería o, simplemente, para charlar literariamente, ya que sus diálogos estaban teñidos de literatura. En esos encuentros le presenté el boceto de mi primer libro: De Musas y  otras cosas. Con generosidad, escribió un prólogo pero partió de este mundo antes de la presentación; me género una nostálgica sensación de deuda. Su inspiración convertía en poesía todo lo que miraba, una especie de medusa poética. Sus versos hablan de la ciudad de Venado Tuerto, de la región pampeana, de sus llanuras, su flora acolchada de juncos, campos  y pastizales; su fauna, poblada de   horneros, patos, que, entre otros, protagonizan sus versos.

La angustia, la tristeza, presencian muchas de sus líneas atravesadas también por soledades. La autora siempre contaba  que sus colegas y lectores le decían que sus poemas  tenían algo triste y ella se preguntaba: ¿Por qué? Se consideraba una mujer alegre. Sin embargo, la inspiración quiso que su primera obra  se titule Soledad nueva.

En su vivienda se podía observar, en las paredes de ladrillos a la vista,  cantidades de diplomas tan grandes como su humildad. La poetisa del sur santafesino ganó varios certámenes literarios y publicó más de 60 libros.  Sus escritos también abordaron específicamente la historia de Venado Tuerto y de la Provincia de Santa Fe; aportan anécdotas, datos y perlas de nuestra región. Otros libros hablan sobre las características geográficas y biológicas de estos suelos  australes santafesinos. Estos textos  tuvieron difusión en escuelas y bibliotecas, haciéndose un uso pedagógico. Con ellos aprendieron y aprenden muchos niños y niñas, reflejan el compromiso de Avalis con la enseñanza escolar.

Era un oasis escuchar su sabia voz. Un día le comenté que no se me ocurría escribir poesías románticas  y ella me dijo que era porque no estaba enamorado, desconcertándome totalmente. Cuando nos reuníamos en su casa, también estaba presente Becker, su inseparable compañero canino, que reclamaba sus caricias.

En los recordados encuentros que tuve con ella, me regaló algunos ejemplares firmados de sus obras que conservo y atesoro. Fue mi primera maestra de taller literario, con la que empecé a transitar el camino para descubrir la literatura como arte.

Mientras su vida aún estaba encendida en esta existencia, no leí sus regalos con la profundidad que merecían. Esto me produjo mucho arrepentimiento y conmoción. Pero luego de su partida me dediqué a ello, para que más personas conozcan su aristotélica obra.

Al sumergirme en la lectura de sus trabajos, percibí que su espíritu literario permanece, sentí su voz, navegando en la profundidad de sus poesías, contemplé los  retratos que ilustró con las pinceladas de sus palabras, redescubrí la belleza de las tierras venadenses con el lente de sus metáforas; incluso la angustia se embellece tocada por la varita de su literatura.  Si cualquier extranjero decide leer sus poesías sobre la región pampeana, sin duda decidirá visitar estos pagos del sur santafesino.

En cuanto al tránsito específico por la lectura de sus libros, remarcaré algunas cuestiones. En Ritual de Atardeceres, Mirley Avalis presentó poemas,  algunos cuentos cortos y relatos. Aunque a veces surgiera algún cuento, Mirley siempre afirmaba que lo suyo era la poesía. El sol, la sangre, las venas, la tristeza y la muerte, son elementos que aparecen en sus  poemas.

Los colores azules y lila iluminan las temáticas tristes y angustiantes que muestra su literatura.  Con la obra de la poetisa, la angustia humana se presenta  hecha poesía. Algunos matices alegres se ven cuando habla en sus relatos del amigo que llega, o de los amantes de la playa. Los viajeros y los mendigos tienen lugar en su obra, así como la persona sufrida, víctima de la indiferencia y la soledad. La muerte, el fin de algo, el ocaso, también aparecen en su vasto universo creativo. El recuerdo de su abuelo, alguien a quien ella siempre mencionaba como la persona que le narró sus primeros cuentos. El fin de la infancia alegre se simboliza en una de sus poesías con una hamaca arrancada.  Las heridas amorosas tienen su lugar.  El cosmos y la luz vienen a equilibrar un poco tanta tristeza.

Cosas nuestras fue una obra, según la autora, escrita especialmente para las escuelas. Ella daba mucha importancia a los niños y a los jóvenes y disfrutaba de ir a leerles cuentos, por lo que escribió mucho para ellos. Esta obra tiene un objetivo pedagógico: que los lectores, luego de leer las poesías, amplíen sus conocimientos sobre la ciudad de Venado Tuerto y la Provincia de Santa Fe. En este libro se combinan los dos pilares fundamentales de su literatura: la poesía y la historia santafesina y venadense. Son poesías que nos llevan de paseo, construyendo bellos y especiales paisajes que el ciudadano habitué quizá no vea a causa de la cotidianeidad de transitarlos con frecuencia.

En cuanto a los puntos de vista históricos, tengo un distanciamiento ideológico con la autora. En algunos de sus escritos se muestra un tanto tradicionalista, afín a la historia oficial. En muchas de sus poesías idolatra próceres y hechos que muestran al ser originario como enemigo, aunque en otros escritos  también lo reconoce como dueño de estas tierras y víctima de los españoles y sus actos en este continente. Estas diferencias no impiden apreciar la belleza literaria de estas obras, su valor pedagógico y el amor a los niños con el que las escribió.

Reseñas históricas de Venado Tuerto y Apuntes históricos de los símbolos patrios, abordan cuestiones del origen de la ciudad y su desarrollo, describen anécdotas de épocas pasadas, detalles específicos que dieron origen a símbolos, como banderas y escudos, muestran personajes ilustres y rescatan detalles que a veces se pierden en generalizaciones.

Palabra encendida es un libro de aforismos que nos muestra la faceta filosófica de la autora, quien afronta cuestiones sobre el hombre, la vida humana, la amistad, haciéndonos  vislumbrar su  sabiduría.

En el  libro de poesía Mujeres, Mirley recorre prototipos de mujeres,  retrata las emociones que las atraviesan en su particular rol.

Queridos lectores: cuando recorran alguna biblioteca del punto más austral de Santa Fe, en la República Argentina, que fue su lugar en el mundo, recuerden este nombre; Mirley Avalis, la poetisa del sur santafesino.

Elián Javier Camps.  De Venado Tuerto, docente, participó en diversos talleres literarios, antologías, y publicaciones. Su  primer libro de poesía, De Musas y otras cosas, es de 2016.

Contacto: Helian Pagina Artística Qamps (Facebook)

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