Pinceladas sutiles

Figuras, de Carlos Vitale

Por Rose Marie Guarino

En La preparación de la novela, Roland Barthes se ocupa del Haiku, «forma ejemplar de la Notación del Presente = acto mínimo de enunciación, forma ultrabreve, átomo de frase que anota (marca, limita, glorifica: dota de una fama) un elemento tenue de la vida ‘real’, presente, concomitante.» Poemas y pinturas orientales nacen de una caligrafía: líneas breves, nítidas, concisas, que concentran en su síntesis una densidad de alto espesor estético. Con estos «pequeños bloques aireados», como los describe Barthes, arma Vitale sus «Figuras», y es necesario verlas escritas para apreciar los blancos, los cortes, los enormes espacios circundantes. En esto se emparientan el haiku y la pintura, delatan su origen caligráfico: no se trata solamente de leer, también hay que mirar.

Qué es la figura sino este movimiento performático de las palabras emplazadas en el espacio, que significan por lo que dicen pero también por lo que muestran y por cómo suenan, resuenan en quien lee/ mira/ se escucha leer. Serie dentro del libro Unidad de lugar, estos poemas haikuásicos se plantan en el blanco de la página y la marcan, se distribuyen de tal manera que recortan la mirada, le dan una medida mínima. Todos son biversos; en el salto del primer verso al segundo se produce un quiebre, una torcedura que lo resignifica. La respiración corta introduce, en la lectura, una bocanada de aire fresco que hace un guiño homofónico al apellido del poeta: se vuelve vital.

 
  "FIGURAS"
  
  
  
  
  
  
  
                             Huye la soledad.
                             Adiós, belleza.
                                    Jacobo Fijman 
  
  
  
  
  
  
 1
  
 Apenas destruye
 porque apenas construye.
  
  

 2
  
 Era una cita en la luz.
 Pero quemaba.
  
  

 3
  
 Todo respira
 para ti.
  
  

 4
  
 Duermes.
 Silencio.
  
  

 5
  
 En sus ojos brilla.
 De deseo vive.
  


 6
  
 Alegre el desamparo
 de su rendido talle.
  
  

 7
  
 Una canción de invierno.
 Sorda y muda.
  
  

 8
  
 ¿Gaviota o paloma?
 En el espejo vuela.
  
  

 9
  
 Ardes como un bosque en sombras.
 Sálvame de ti.
  
  

 10
  
 Aliento del vacío.
 Forma.
  


 11
  
 Tus ojos
 en la bruma de tus labios.
  
  

 12
  
 Equivocado
 el sol alumbra otra ventana.
  
  

 13
  
 La noche
 dentro y fuera.
  
  

 14
  
 En la piedra gris
 la calma de los árboles.
  
  

 15
  
 Un paisaje detrás de otro paisaje.
 Y la niebla dorada.
 
  

 Serie de poemas del libro Unidad de lugar, Editorial Candaya, Barcelona, 2004.
  

Carlos Vitale (Buenos Aires, 1953) es Licenciado en Filología hispánica y Filología italiana. Ha publicado Unidad de lugar, Descortesía del suicida, Cuaderno de L’Escala, El poeta más crítico y otros poetas italianos y Duermevela. Asimismo, ha traducido numerosos libros de poetas italianos y catalanes: Dino Campana (Premio de Traducción Ultimo Novecento), Eugenio Montale (Premio de Traducción Ángel Crespo), Giuseppe Ungaretti, Gerardo Vacana, Sergio Corazzini (Premio de Traducción del Ministerio Italiano de Relaciones Exteriores), Amerigo Iannacone, Libero De Libero, Joan Vinyoli, Umberto Saba (Premio de Traducción Val di Comino), Giuseppe Napolitano, Mario Luzi, Amelia Rosselli, Sandro Penna, Antoni Clapés, Joan Brossa, Antònia Vicens, Carles Duarte, Josep-Ramon Bach, etcétera. Ha participado en festivales, lecturas y encuentros de poesía en Argentina, España, Venezuela, Armenia, Italia, Suiza, Suecia, Rumania, Estonia, Grecia, Bulgaria y Francia. Sus libros han sido traducidos al francés, italiano, armenio, estonio, catalán, griego y búlgaro. En 2015 obtuvo el VI Premio José Luis Giménez-Frontín por su contribución al acercamiento entre culturas diversas. Reside en Barcelona desde 1981.

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Un comentario Añadir valoración

  1. Marta Ledri dice:

    El instante poético captado en bellísimas imágenes.

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